-Aleera... - Dijo Malfurion - Es por aqui...
-Lo siento tio, es que... no estoy acostumbrada a salir de Darnassus - Dijo Aleera, asombrada. - Y yo que pensaba que Teldrassil era grande... - Aleera patea una piedra que parece golpear la pared, aunque se oye un "¡Ay!" y continua.- Yuki, ¿Vienes a menudo a Ventormenta?
-Antes venía más. -Respondió la draenisa.- En los tiempos de la 3ª guerra prácticamente pasamos la mayoría del tiempo aqui, esperando a la Plaga. Tras asegurarnos de que esta ciudad estaba a salvo de la Plaga, el Alto Aldor me mandó a Darnassus a vigilar en caso de que Illidan regresara de su exilio...
-Malfurion, - Preguntaba Raydra mientras Yuki hablaba con Aleera. - comprendo que Yuki venga al ser una veterana de la 3ª guerra y aparte sea una enviada del Alto Aldor. Pero, ¿Que pinta Aleera aqui?
-Raydra, - Respondió Malfurion, con aire tranquilo. - Cenarius me habló la noche anterior a la prueba. Me dijo como acabaría la prueba. Tambien me habló de un enemigo poderoso, destructor de mundos, aliado con un viejo amigo y un traidor. Luego me dijo que la persona que pasó la prueba contra el traidor sería la que liberaría a todo Azeroth de la plaga, y que sería decisiva en la lucha contra el traidor a la alianza y a los elfos de la noche.
El Rey Varian es una de las personas más poderosas de la alianza, y a la vez casi más grande que Malfurion en cuanto a tamaño. Pese a su imponente tamaño, Varian es una persona sabia y condescendiente. Junto a el van Lady Prestor y Bolvar Fondragon.
- Disculpadme si os he hecho venir con prisas, - Dijo Varian, con semblante preocupado. - Pero la situación lo requería. Katrana, por favor.
- Varios informes revelan que El Portal Oscuro se ha abierto. - Dijo Lady Prestor, con un semblante serio, ocultando un miedo y una preocupación que por lo visto compartían todos. - Hemos mandado una expedición al antiguo Bastión del Honor, pero por lo visto los datos no llegan aún.
Cuando parecía que Lady Prestor iba a hablar, aparecieron mágicamente 3 personas más: Jaina Valiente, Rhonin y un tercer mago que no llevaba una insignia del Kirin Tor, al contrario que los otros dos.
Los 5 que hablaron a nuestros héroes: Lady Prestor, Rey Varian, Bolvar, Rhonin, Jaina y Szadek.
- Nuestras fuerzas en Draenor han sido totalmente menguadas debido a incursiones de orcos diabólicos, eredar y demás razas. Y como intentando hurgar el dedo en la llaga, la horda se ha adentrado y esta por lo visto intentando acabar con nuestro último reducto alli.
-¿La Horda? Maldicion... - Gritó Varian.- Sabía que esos sucios orcos y sus aliados no eran de fiar. Debemos ir hacia allá pronto. No quiero tener que presidir funerales otra vez, esta vez presidiremos la victoria de la alianza frente a nuestros rivales.
-Disculpe, Rey - Dijo Aleera, temblando levemente al dirigirse al imponente Rey de Ventormenta. - Pero no sería tan fácil. Por historias que he leido, para atravesar el portal, haría falta un pergamino que el mismísimo Van Cleef robó a un Aojador de los Troll. Y entrar en las minas sería un suicidio, habría que entrar con mucho sigilo, y dudo que pudiesemos lograrlo.
-Malfurion, - Inquirió Varian -¿esta chiquilla no era tu sobrina?
-Si, - Respondio el Druida, pensativo. - Es mi sobrina Aleera Furiainvernal.
-Furiainvernal, eh? conozco a tu padre, es un gran hombre, y una de las personas a las que más respeto. Las minas de la muerte están en los páramos de poniente. Hablad con el jinete Dungan en el puesto de grifos y dadle esto de mi parte, os dejará gratis el viaje hacia...
-¡TU! - Gritó una voz que sonaba a Aleera. - ¡Maldita orejas picudas!
-¿E-es a mi? - Preguntó Aleera, muerta de miedo.
El salón de las entrevistas reales era enorme, con muchos pilares y escasamente iluminado al estar en la parte trasera del castillo. Aleera y los demás comenzaron a vigilar todos los angulos posibles.
-¡Antes me golpeaste con una piedra en la cabeza! ¿Te parece divertido atacar a gente por la espalda de esa manera?
-Yo, lo... lo.. lo siento, no sabía que había golpeado a alguien.
De repente apareció varios metros lejos de ella una sombra que echó a correr hacia ella. La sombra parecía empuñar un par de dagas y era la mitad de alta que la elfa de la noche. Pero Yuki, que situó la pezuña estratégicamente, derribó a la sombra, que tras dar varias vueltas, se disolvió dejando a la vista un enano que parecía estar levemente bebido.
-Mira quien es. - Dijo Inusuke, con una sonrisa en la cara. - Xeladriel, ¿otra vez bebiendo?
-¿Le conoceis? - Dijo Aleera respirando rápidamente. Lady Prestor no apartó la mirada en ningun momento de Aleera, como intentando ver algo a través de ella. - ¿Conoceis a este borracho?
-Xeladriel es pícaro, - Dijo Yuki - Y es a la vez uno de los pocos que sobrevivieron de Dun Modr a la invasión del clan de los Enanos Negros.
-Pues es perfecto para ese cometido. - Dijo Malfurion - Varian, disculpa que me vaya pero debor partir de inmediato hacia el Claro de Luna. Si lo que dices es cierto no Azeroth, todo lo que conocemos está en peligro.
Mientras malfurion se marchaba al Claro de Luna y Aleera, Yuki y los demás iban al puesto de grifos, Lady Prestor sospechosamente dibujó una sonrisa en su rostro.

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